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07/05/2018

Hoy quería escribir de un tema que normalmente no solemos hablar, y no es otro que los costes que cada empresa tiene y sobre la que normalmente se basan los precios que posteriormente ponemos a nuestros productos o servicios.

Los costes se podrían definir como el dinero que nos cuesta producir o realizar ese producto o servicio en nuestra empresa, es decir, el importe de los recursos que consumimos para poder realizar cada uno su actividad. Se tienen diferentes tipos de costes:

  • Costes fijos: Son los que independientemente de la producción, tenemos que asumir ese gasto sin que varíe mucho. Por ejemplo, el alquiler de la nave
  • Costes variables: Son los que dependen del nivel de producción. Por ejemplo, contratar a alguien para dar servicio a un exceso temporal de producción

En nuestro sector, imagino que como en el resto de sectores, es algo muy importante. Debemos tener unos costes “razonables” para que al aplicar nuestro margen de beneficio sigamos estando en unos precios que el mercado acepte por válidos y no destaquemos ni por ser excesivamente “ barato” lo que en ocasiones podría traducirse a “poca calidad” ni por el contrario ser excesivamente “caro” lo que también podría traducirse como “esta empresa quiere ganar demasiado”. Esto es algo un tanto complicado, puesto que sabemos que el cliente no sólo nos compra por el PRECIO de nuestro producto o servicio, sino que hay una serie de variables alrededor nuestra como puedan ser la cercanía, la amabilidad, la forma de comunicarnos, etc. etc. que influyen en la cabeza del cliente y es nuestro cliente el que determina si nuestro producto o servicio es caro o barato.

En ocasiones he tenido que pedir un presupuesto a un par de proveedores del mismo producto y me he quedado sorprendido de los precios que me ha aplicado cada uno, siendo en alguna ocasión una diferencia tan grande como sorprendente. Esto hace que tod@s seamos cautos y pidamos normalmente 2 o más presupuestos sobre el mismo producto o servicio que vamos a consumir, puesto que los costes de cada empresa no tienen por qué ser iguales y eso hace que los precios ofrecidos puedan ser dispares.

Ahí es donde entramos nosotros, siendo capaces de ofrecer por ese coste razonable soluciones en el entorno de la PLV (Publicidad en el Lugar de Venta) para hacer que los productos llamen la atención y ayuden a nuestros clientes a conseguir esas ventas. Esas soluciones van desde carteles, tótem, displays, hasta expositores y cajas para albergar el producto creando un valor añadido que el consumidor acepta pagar. La importancia que ha tenido, tiene y tendrá en el precio final una buena imagen, hace que ese producto pueda variar de precio, puesto que por un coste “razonable” podemos incrementar el valor de ese mismo producto y por tanto nuestro cliente estar dispuesto a pagar un poco más si lo que percibe así lo vale.

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En PLV a medida nos adaptamos a los presupuestos de cada empresa y en función de dónde quiera cada uno realizar esa promoción, ofreciendo desde productos estandarizados hasta personalizados desde una mínima cantidad: 100 unidades.

No queremos ser un coste elevado para nuestros clientes y por ese motivo trabajamos con diferentes tipos de materiales que hacen que aun siendo razonables, consigan llamar la atención en el punto de venta.

No vemos en 14 días.

Acerca del autor
Javier López, trabajo por mi cuenta desde 1996, donde decidí empezar a trabajar y posteriormente formarme. Nunca he dejado de estudiar y animo a las personas a que no lo dejen. Empezar siempre es difícil, sobre todo cosas nuevas. Si yo lo hago, tod@s pueden hacerlo. Da un primer paso 😉

 

 

 

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